Andante en aire espeso
recorro nubes.
Alternas situaciones
sonrisas entre la pregunta y el silencio.
Las horas caídas dibujan el tiempo
arremolinan el recuerdo, los largos pasos del porvenir.
Recuerdan, en el andar, los espacios donde deposité el extravío y la aurora.
El moderado cielo de lentos presagios. Susurros de piel de fósforo y gato.
Andante, interrogo los sentidos
El aire me devuelve el brío. Vuela. Camina.
Y sueña, hacia ese otro sueño, en un universo de arsénico
Donde una voz, una sola voz palpitante recorre el vientre de las posibilidades.
Andante, entre la luna y el cielo de Tanis.
Andante y sólo eso es y será. Sólo eso: la voz, el aire, y el silencio.
La tríada de mis alteraciones, tres flores jugando a ser estrellas. Tres estrellas confundidas frente al Cielo de Bubastis.
Sostengo los labios del aire. Asfixio las modificaciones. Y viene un nuevo y espeso eco, salido del cúmulo de lo inesperado.
Susurra de nuevo: Era sólo eso es y será: la voz, el aire y la pregunta.
Y ver del fuego engendrar el delirio
Y ver entre los juegos de arsénico, nacer
El canto, el aire palpitando los maullidos. El fuego engendrando tu corazón.
12.10.2010
11.17.2010
Sin nombre
Tocan
-de nuevo-
Abro… y solo el aire golpea mis mejillas.
La puerta, y los ventanales tapiados de espera.
Tocan
¿Quién será?
Probablemente Soy Yo.
-de nuevo-
Abro… y solo el aire golpea mis mejillas.
La puerta, y los ventanales tapiados de espera.
Tocan
¿Quién será?
Probablemente Soy Yo.
11.11.2010
Lucis do Tolsi Sant
Onicus bracus di pasdras bristis
Bradus merluna di sombdris brisnis
Armico jani, domisis brisli
Marsa perluma, darmonia brisdis.
Armosis dit sodria garula
Ornica daforsia
Do perlu, et pertuma.
Ma la fraila domica vodia varú
Draconiaca da grunta, mersó di cuantis mi.
Bradus merluna di sombdris brisnis
Armico jani, domisis brisli
Marsa perluma, darmonia brisdis.
Armosis dit sodria garula
Ornica daforsia
Do perlu, et pertuma.
Ma la fraila domica vodia varú
Draconiaca da grunta, mersó di cuantis mi.
11.02.2010
De Mi boca a tus labios
Rutas, caminos por los que se ve a Apolo conversando con Calíope y Minos
contienda ancestral de voces, partículas en Fa, alientos en diminuendo
ires y venires por todos los lados del universo.
En una marea de inciensos
de faunos saturados de quereres y flageladas convulsiones.
Estelas de mar y río dibujan los sentidos, las salidas de los caracoles
aminoácidos iniciáticos buscando el ¿quién eres?
Pérdidas y remolinos en esa, la otra parte de mi cuerpo, la vuelta hacia el ave… y otra vez en fa.
El espiral, el camino, las alteraciones y un modo que me va en mí misma encantado,
en ella, la confrontación de la primera salida: El viento.
De Tú que de Yo no sé nada.
De Tú que de Yo no sé nada.
De Tú que de yo no sé nada.
De tú que de yo abrazo el tiempo.
Minos busca de nuevo el deseo
la salida, el aro, la trompa, el oído, y éste verso sobre tus labios.
De tú que de yo solo el eco.
Que de aromas va adornado en éste onírico destello.
Irrupciones en la curvatura de los astros. Oberturas. Inicios.
Solo de Ti, de un recuerdo que contengo
para sacar la voz precisa y adornar la hoja con un beso.
contienda ancestral de voces, partículas en Fa, alientos en diminuendo
ires y venires por todos los lados del universo.
En una marea de inciensos
de faunos saturados de quereres y flageladas convulsiones.
Estelas de mar y río dibujan los sentidos, las salidas de los caracoles
aminoácidos iniciáticos buscando el ¿quién eres?
Pérdidas y remolinos en esa, la otra parte de mi cuerpo, la vuelta hacia el ave… y otra vez en fa.
El espiral, el camino, las alteraciones y un modo que me va en mí misma encantado,
en ella, la confrontación de la primera salida: El viento.
De Tú que de Yo no sé nada.
De Tú que de Yo no sé nada.
De Tú que de yo no sé nada.
De tú que de yo abrazo el tiempo.
Minos busca de nuevo el deseo
la salida, el aro, la trompa, el oído, y éste verso sobre tus labios.
De tú que de yo solo el eco.
Que de aromas va adornado en éste onírico destello.
Irrupciones en la curvatura de los astros. Oberturas. Inicios.
Solo de Ti, de un recuerdo que contengo
para sacar la voz precisa y adornar la hoja con un beso.
10.19.2010
Pas de deux … cuatro-cinco-seis.
Despertaré en Tracias y en todos los rincones del mundo
En Amsterdam y en Beocia
En Tehuacan y en Mictlan
Sonriendo a la luna alejar.
Despertaré danzando con Calíope, con Érato y mi talismán
Jugando a las serpientes y las nubes
Revolveré todas las voces, y llevaré una lira en la mano para arrojarla a los faroles.
Lejos, muy lejos, de aquel poeta que me espera
que el camino no es siempre el mejor el que a las flores lleva.
Despertaré de madrugada
en avenidas blancas, en charcos de agua, o en el abedul del jardín de atrás.
Despertaré en medio de tus ojos…
En el corazón, en el sueño y en tu reposo.
Danzan Terpsícore y Urania. Acarician mi cabello: Duerme, ni niña, duerme…
Que en el canto y la alegría. Que en el cielo y sus estrellas encontrarás lo que no has de buscar.
En Amsterdam y en Beocia
En Tehuacan y en Mictlan
Sonriendo a la luna alejar.
Despertaré danzando con Calíope, con Érato y mi talismán
Jugando a las serpientes y las nubes
Revolveré todas las voces, y llevaré una lira en la mano para arrojarla a los faroles.
Lejos, muy lejos, de aquel poeta que me espera
que el camino no es siempre el mejor el que a las flores lleva.
Despertaré de madrugada
en avenidas blancas, en charcos de agua, o en el abedul del jardín de atrás.
Despertaré en medio de tus ojos…
En el corazón, en el sueño y en tu reposo.
Danzan Terpsícore y Urania. Acarician mi cabello: Duerme, ni niña, duerme…
Que en el canto y la alegría. Que en el cielo y sus estrellas encontrarás lo que no has de buscar.
10.17.2010
Entre el centro y cualquiera de sus lados
“Entonces oí hablar al Creador, sin nombre, que es un
Simple hueco en el vacío, hermoso como un ombligo”
VICENTE HUIDOBRO
Las voces se levantan en la pared de los insomnios
Todo es sueño requerido, búsqueda insaciableNoche de pasos rotos, espumas, levaduras, ardores en la mirada.
Gignomai y apotema. Giro y semicírculo. Espacio en nada. Diagonales, horizontes, directrices por donde acomodar éste tránsito de todo. Puntos distantes. Caminos por donde dibujar el mundo.
Claudico en las líneas, en el vórtice del aire.
Silbidos de agua, y mansedumbre, que de ti evapora el remolino, en éste muro, en éste tiempo, en éste ser de manos y alientos... soy el pienso, soy el sueño.
Estático me miras, y yo que de asombros solo sé el sueño
No percato tu dulzura. Interrogo. Recia, terca y poliforme.
De voces ancestrales atasco mis labios, de voces que no dicen la pregunta, que gritan y gritan sin saciar las apariencias.
Mordeduras en los codos. Ecos de ninfa buscando los abrazos. Pánicos en la constelación de mis venires. Luces, y anteriores nomos. Palabra sola que me encuentra granizando tu aliento.
Partículas, sólo partículas explotan en la conmiseración de los anhelos.
Que nada soy… que nada gira… que todo esto es un sueño.
Dame líneas para andar de aquí a allá y viceversa...
que todo es nada, y nada, que todo es un sueño, y nada, y nada sueño.
No hay ciclo, no hay tiempos
Ni luz, ni sombra, solo esto que se viene entero y sin forma
De nadas –otra vez de nadas- atasco mis insomnios
Sin Ruido, ni Caída, ni Palabra, ni Yo, ni Titubeo.
Quisiera despertar en otra cara.
Vestir de madrugadas, conocer tu solo andar y tu recuerdo.
Quisiera desvestir las soledades, de espasmos, de alborotos.
Ser sólo eso: luz de luna en la inmesidad de otro cielo.
10.04.2010
Qui et Nunc
¿Qué vas a hacer con el espejo?
¿Te vas a mirar –de nuevo- sorda, inmóvil y adornada de recuerdos?
¿Vas a trazar tu nombre, ahora suyo, ahora de todos, en la boca del invierno?
¿O vas a borrar la imagen con siliconas y granitos de intento?
¿Qué vas a hacer con el espejo?
Responde… que cansada te miro de decir el verbo.
Allí estás otra vez, danzando en medio de una ráfaga de ayeres
Entre los árboles que ahogan lunas
Alzando miríadas de polvo, escarchas del aliento de la sombra.
¿Qué vas a hacer para salir de los reflejos?
Andar… sólo andar, con la prisa de los que saben que ya no vendrán.
¿Te vas a mirar –de nuevo- sorda, inmóvil y adornada de recuerdos?
¿Vas a trazar tu nombre, ahora suyo, ahora de todos, en la boca del invierno?
¿O vas a borrar la imagen con siliconas y granitos de intento?
¿Qué vas a hacer con el espejo?
Responde… que cansada te miro de decir el verbo.
Allí estás otra vez, danzando en medio de una ráfaga de ayeres
Entre los árboles que ahogan lunas
Alzando miríadas de polvo, escarchas del aliento de la sombra.
¿Qué vas a hacer para salir de los reflejos?
Andar… sólo andar, con la prisa de los que saben que ya no vendrán.
10.02.2010
Paréntesis Y
Y ese nombre sabor de jade, esmeralda y ramita de anís.
Ausencia en filigranas, acomodos frágiles y huecos en el diccionario de las voces.
Y ese nombre que se acuesta en pleno sol
De una melodía conoce los albores
Y ríe y ríe, desnudo y sin letras, y ríe el aire
Que solo aire caminado baja escalas, diminuendos, pianos… suave aire, solo aire: inspira y aspira.
Y así, ese nombre, éste que despierta para encontrarme siempre perpleja y sin inspiración.
Influye, mueve, revuelve adjetivas sensaciones…
Ausencia en filigranas, acomodos frágiles y huecos en el diccionario de las voces.
Y ese nombre que se acuesta en pleno sol
De una melodía conoce los albores
Y ríe y ríe, desnudo y sin letras, y ríe el aire
Que solo aire caminado baja escalas, diminuendos, pianos… suave aire, solo aire: inspira y aspira.
Y así, ese nombre, éste que despierta para encontrarme siempre perpleja y sin inspiración.
Influye, mueve, revuelve adjetivas sensaciones…
9.29.2010
Pequeña suite para el recuerdo
… Y volar se convirtió en un parpadeo
Atisbo voz añeja y suave
Deseos en Sol, que de Mi nada sale.
Subo. Otra vez. Escalera.
Laberintos de aire, fumaradas de incienso… Intangible.
Frágil forma de sentirme en el centro.
¿Lanzarme?
Lanzarme al fuego… para esfumar el sabor de los anhelos.
Aurora y sombra. Soy. Sólo eso, que del viento el fulgor, arde en las manos del encuentro.
Voy de nuevo… bajo y continuo
Despacio, sin hacer mucho ruido…
Danzas en semicírculos, como todo… como va todo.
A saltar entre las reglas del tiempo.
Atisbo voz añeja y suave
Deseos en Sol, que de Mi nada sale.
Subo. Otra vez. Escalera.
Laberintos de aire, fumaradas de incienso… Intangible.
Frágil forma de sentirme en el centro.
¿Lanzarme?
Lanzarme al fuego… para esfumar el sabor de los anhelos.
Aurora y sombra. Soy. Sólo eso, que del viento el fulgor, arde en las manos del encuentro.
Voy de nuevo… bajo y continuo
Despacio, sin hacer mucho ruido…
Danzas en semicírculos, como todo… como va todo.
A saltar entre las reglas del tiempo.
9.23.2010
Conversaciones con Olga Orozco ( II )
¿Recuerdas a Alejandra?
Ayer conversé con su silencio
El aire crespo subía
por los enramados del tiempo.
Sus ojos palidecían las auroras
El vuelo sonrojaba sus memorias.
Involuntaria y perezosa arrullaba un pajarito azul sobre sus manos
Se soñaba desnuda, corriendo por el paraíso de los nombres
Arrancando verbos, adjetivos obtusos, para decir sólo eso... justo lo que aquí no escribo.
El pajarito azul le silbaba -le silba- el alma
Y yo, no hacía más que danzar entre sus miedos.
Ella, Alejandra, lo hacía así… sin prisas… desde esta jaula que te nombra…
¿Recuerdas a Alejandra?
Olga lee en voz alta:
en la jaula del tiempo
la dormida mira sus ojos solos
el viento le trae
la tenue respuesta de las hojas
Cierra el libro de Pizarnik. El Árbol de Diana de Alejandra.
Ayer conversé con su silencio
El aire crespo subía
por los enramados del tiempo.
Sus ojos palidecían las auroras
El vuelo sonrojaba sus memorias.
Involuntaria y perezosa arrullaba un pajarito azul sobre sus manos
Se soñaba desnuda, corriendo por el paraíso de los nombres
Arrancando verbos, adjetivos obtusos, para decir sólo eso... justo lo que aquí no escribo.
Que ya sin miedo de nombrar lo que no existe, habita.
El pajarito azul le silbaba -le silba- el alma
Y yo, no hacía más que danzar entre sus miedos.
Ella, Alejandra, lo hacía así… sin prisas… desde esta jaula que te nombra…
¿Recuerdas a Alejandra?
Olga lee en voz alta:
en la jaula del tiempo
la dormida mira sus ojos solos
el viento le trae
la tenue respuesta de las hojas
Cierra el libro de Pizarnik. El Árbol de Diana de Alejandra.
8.06.2010
La Maga y sus nostalgias
Andar simulando la muerte
Entre hojas y cañas
Yerbas buenas y alpargatas de plata.
Andar… en el rumbo de los hombres
Entre dioses y sonrisas mordidas
Albas púrpuras
Sueños fulgurados
Encantos de gota y torcedura
Andar en el paso de esto y aquello
Lo otro y lo que viene
Tanto ruido
Tanta sombra
Tanto yo incierto…
Andar entre el pasto, buscando esa vuelta del destino, el regreso al útero.
Andar recordando las cosas que no están ni estarán:
El árbol azul que se escondía en el barandal
Entre hojas y cañas
Yerbas buenas y alpargatas de plata.
Andar… en el rumbo de los hombres
Entre dioses y sonrisas mordidas
Albas púrpuras
Sueños fulgurados
Encantos de gota y torcedura
Andar en el paso de esto y aquello
Lo otro y lo que viene
Tanto ruido
Tanta sombra
Tanto yo incierto…
Andar entre el pasto, buscando esa vuelta del destino, el regreso al útero.
Andar recordando las cosas que no están ni estarán:
El árbol azul que se escondía en el barandal
5.08.2010
Conversaciones con Olga Orozco ( I )
Yo también tuve un manzano
y mi casa se comunicaba con el cielo.
y mi casa se comunicaba con el cielo.
5.03.2010
De las edades cálidas
Tiembla el aire
Tibio el sueño
Bebo el nombre
Rocío en gotas suaves
espesas
condensadas de ayeres.
Escarchas de un blanquecino deseo
que se eleva púrpura
en la otredad
en el paralelismo de la nada
y ese otro yo
que casi puede contagiar el miedo.
Susurros de una voz con ala parda
revolotean entre altares amarillos
Cálido y caido aire
Vetusto anhelo
crecido en los años de la tierra malva.
Tiembla el aire
nombro
digo grito
remolinos de sombras
ayeres húmedos de intentos.
Tiembla el aire
Escarvo entre la voz y el recuerdo...
gotea el sueño tibio
Viene
-de nuevo-
el grito
congelado entre la pared y el cielo.
Tibio el sueño
Bebo el nombre
Rocío en gotas suaves
espesas
condensadas de ayeres.
Escarchas de un blanquecino deseo
que se eleva púrpura
en la otredad
en el paralelismo de la nada
y ese otro yo
que casi puede contagiar el miedo.
Susurros de una voz con ala parda
revolotean entre altares amarillos
Cálido y caido aire
Vetusto anhelo
crecido en los años de la tierra malva.
Tiembla el aire
nombro
digo grito
remolinos de sombras
ayeres húmedos de intentos.
Tiembla el aire
Escarvo entre la voz y el recuerdo...
gotea el sueño tibio
Viene
-de nuevo-
el grito
congelado entre la pared y el cielo.
4.03.2010
Testigo del sueño
Adormece el silencio
En la barca de los dioses confundidos
Clama voces a la luna
Besa el cabello de Orfeo.
¿Es quién?
Lleva a cuestas el deseo:
La mísera furia de los vivos.
Nadie sabe hacia donde, de dónde
Entre ninfas su llanto llueve truenos.
Nadie sabe hacia dónde y de dónde.
Pero vá:
Andante
Solo
Vivo
Y en tres tiempos.
Otra vez el sentido
La búsqueda insaciable:
cuando no irracionable
cuál sentido
cuando no lo sentido es marga flor en el pecho.
Adornos en la comisura de un recuerdo
en el labio roto de un amante callejero.
En la barca de los dioses confundidos
Clama voces a la luna
Besa el cabello de Orfeo.
¿Es quién?
Lleva a cuestas el deseo:
La mísera furia de los vivos.
Nadie sabe hacia donde, de dónde
Entre ninfas su llanto llueve truenos.
Nadie sabe hacia dónde y de dónde.
Pero vá:
Andante
Solo
Vivo
Y en tres tiempos.
Otra vez el sentido
La búsqueda insaciable:
cuando no irracionable
cuál sentido
cuando no lo sentido es marga flor en el pecho.
Adornos en la comisura de un recuerdo
en el labio roto de un amante callejero.
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