9.29.2010

Pequeña suite para el recuerdo

… Y volar se convirtió en un parpadeo

Atisbo voz añeja y suave

Deseos en Sol, que de Mi nada sale.



Subo. Otra vez. Escalera.

Laberintos de aire, fumaradas de incienso… Intangible.

Frágil forma de sentirme en el centro.

¿Lanzarme?

Lanzarme al fuego… para esfumar el sabor de los anhelos.

Aurora y sombra. Soy. Sólo eso, que del viento el fulgor, arde en las manos del encuentro.

Voy de nuevo… bajo y continuo

Despacio, sin hacer mucho ruido…

Danzas en semicírculos, como todo… como va todo.

A saltar entre las reglas del tiempo.

9.23.2010

Conversaciones con Olga Orozco ( II )

¿Recuerdas a Alejandra?


Ayer conversé con su silencio

El aire crespo subía

por los enramados del tiempo.

Sus ojos palidecían las auroras

El vuelo sonrojaba sus memorias.

Involuntaria y perezosa arrullaba un pajarito azul sobre sus manos

Se soñaba desnuda, corriendo por el paraíso de los nombres

Arrancando verbos, adjetivos obtusos, para decir sólo eso... justo lo que aquí no escribo.

Que ya sin miedo de nombrar lo que no existe, habita.

El pajarito azul le silbaba -le silba- el alma

Y yo, no hacía más que danzar entre sus miedos.

Ella, Alejandra, lo hacía así… sin prisas… desde esta jaula que te nombra…

¿Recuerdas a Alejandra?



Olga lee en voz alta:

en la jaula del tiempo


la dormida mira sus ojos solos


el viento le trae


la tenue respuesta de las hojas

Cierra el libro de Pizarnik. El Árbol de Diana de Alejandra.