10.19.2010

Pas de deux … cuatro-cinco-seis.

Despertaré en Tracias y en todos los rincones del mundo

En Amsterdam y en Beocia

En Tehuacan y en Mictlan

Sonriendo a la luna alejar.



Despertaré danzando con Calíope, con Érato y mi talismán

Jugando a las serpientes y las nubes

Revolveré todas las voces, y llevaré una lira en la mano para arrojarla a los faroles.

Lejos, muy lejos, de aquel poeta que me espera

que el camino no es siempre el mejor el que a las flores lleva.



Despertaré de madrugada

en avenidas blancas, en charcos de agua, o en el abedul del jardín de atrás.

Despertaré en medio de tus ojos…

En el corazón, en el sueño y en tu reposo.

Danzan Terpsícore y Urania. Acarician mi cabello: Duerme, ni niña, duerme…

Que en el canto y la alegría. Que en el cielo y sus estrellas encontrarás lo que no has de buscar.

10.17.2010

Entre el centro y cualquiera de sus lados

“Entonces oí hablar al Creador, sin nombre, que es un

Simple hueco en el vacío, hermoso como un ombligo”

VICENTE HUIDOBRO

Las voces se levantan en la pared de los insomnios
Todo es sueño requerido, búsqueda insaciable
Noche de pasos rotos, espumas, levaduras, ardores en la mirada.

Gignomai y apotema. Giro y semicírculo. Espacio en nada. Diagonales, horizontes, directrices por donde acomodar éste tránsito de todo. Puntos distantes. Caminos por donde dibujar el mundo.

Claudico en las líneas, en el vórtice del aire.

Silbidos de agua, y mansedumbre, que de ti evapora el remolino, en éste muro, en éste tiempo, en éste ser de manos y alientos... soy el pienso, soy el sueño.

Estático me miras, y yo que de asombros solo sé el sueño
No percato tu dulzura. Interrogo. Recia, terca y poliforme.

De voces ancestrales atasco mis labios, de voces que no dicen la pregunta, que gritan y gritan sin saciar las apariencias.

Mordeduras en los codos. Ecos de ninfa buscando los abrazos. Pánicos en la constelación de mis venires. Luces, y anteriores nomos. Palabra sola que me encuentra granizando tu aliento.

Partículas, sólo partículas explotan en la conmiseración de los anhelos.
Que nada soy… que nada gira… que todo esto es un sueño.

Dame líneas para andar de aquí a allá y viceversa...
que todo es nada, y nada, que todo es un sueño, y nada, y nada sueño.

No hay ciclo, no hay tiempos
Ni luz, ni sombra, solo esto que se viene entero y sin forma
De nadas –otra vez de nadas- atasco mis insomnios
Sin Ruido, ni Caída, ni Palabra, ni Yo, ni Titubeo.

Quisiera despertar en otra cara.
Vestir de madrugadas, conocer tu solo andar y tu recuerdo.
Quisiera desvestir las soledades, de espasmos, de alborotos.

Ser sólo eso: luz de luna en la inmesidad de otro cielo.



10.04.2010

Qui et Nunc

¿Qué vas a hacer con el espejo?


¿Te vas a mirar –de nuevo- sorda, inmóvil y adornada de recuerdos?

¿Vas a trazar tu nombre, ahora suyo, ahora de todos, en la boca del invierno?

¿O vas a borrar la imagen con siliconas y granitos de intento?

¿Qué vas a hacer con el espejo?

Responde… que cansada te miro de decir el verbo.



Allí estás otra vez, danzando en medio de una ráfaga de ayeres

Entre los árboles que ahogan lunas

Alzando miríadas de polvo, escarchas del aliento de la sombra.

¿Qué vas a hacer para salir de los reflejos?

Andar… sólo andar, con la prisa de los que saben que ya no vendrán.

10.02.2010

Paréntesis Y

Y ese nombre sabor de jade, esmeralda y ramita de anís.


Ausencia en filigranas, acomodos frágiles y huecos en el diccionario de las voces.

Y ese nombre que se acuesta en pleno sol

De una melodía conoce los albores

Y ríe y ríe, desnudo y sin letras, y ríe el aire

Que solo aire caminado baja escalas, diminuendos, pianos… suave aire, solo aire: inspira y aspira.

Y así, ese nombre, éste que despierta para encontrarme siempre perpleja y sin inspiración.

Influye, mueve, revuelve adjetivas sensaciones…