Dibujo -con mi lápiz-
la silueta del poema.
El
con
toRno.
Dentro, muy adentro,
está la sombra.
2.19.2009
Frente al oráculo (hoy monitor)
He elegido ser mariposa. ¿A caso había otra opción?
De ala mordida y sueño en círculos
levanto soles en los atardeceres del infierno.
He elegido ser mariposa:
persigo fulgores en la congregación de la esperanza.
Ecos. Disimil voz.
Entonaciones en la oscuridad de los abrazos.
La despedida de lo que no fuí, ni seré.
Posibilidades arremolinadas en la otredad,
en el universo de mis decadencias
en la cierta encarnación del nunca más.
He elegido ser mariposa.
Adiós digo a los imperativos.
A la felicidad a crédito, a los yo-puedo rentados.
Esa voz. Esa voz que todo quiere de mi:
Determina tu destino. Dueña de nada.
He elegido ser mariposa.
Renuncio a todo lo que no sea el vértigo.
¿A caso había otra opción?
De ala mordida y sueño en círculos
levanto soles en los atardeceres del infierno.
He elegido ser mariposa:
persigo fulgores en la congregación de la esperanza.
Ecos. Disimil voz.
Entonaciones en la oscuridad de los abrazos.
La despedida de lo que no fuí, ni seré.
Posibilidades arremolinadas en la otredad,
en el universo de mis decadencias
en la cierta encarnación del nunca más.
He elegido ser mariposa.
Adiós digo a los imperativos.
A la felicidad a crédito, a los yo-puedo rentados.
Esa voz. Esa voz que todo quiere de mi:
Determina tu destino. Dueña de nada.
He elegido ser mariposa.
Renuncio a todo lo que no sea el vértigo.
¿A caso había otra opción?
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