12.10.2010

¿Importa el nombre?

Andante en aire espeso
recorro nubes.
Alternas situaciones
sonrisas entre la pregunta y el silencio.


Las horas caídas dibujan el tiempo
arremolinan el recuerdo, los largos pasos del porvenir.
Recuerdan, en el andar, los espacios donde deposité el extravío y la aurora.
El moderado cielo de lentos presagios. Susurros de piel de fósforo y gato.

Andante, interrogo los sentidos
El aire me devuelve el brío. Vuela. Camina.
Y sueña, hacia ese otro sueño, en un universo de arsénico
Donde una voz, una sola voz palpitante recorre el vientre de las posibilidades.


Andante, entre la luna y el cielo de Tanis.
Andante y sólo eso es y será. Sólo eso: la voz, el aire, y el silencio.
La tríada de mis alteraciones, tres flores jugando a ser estrellas. Tres estrellas confundidas frente al Cielo de Bubastis.
Sostengo los labios del aire. Asfixio las modificaciones. Y viene un nuevo y espeso eco, salido del cúmulo de lo inesperado.
Susurra de nuevo: Era sólo eso es y será: la voz, el aire y la pregunta.
Y ver del fuego engendrar el delirio
Y ver entre los juegos de arsénico, nacer
El canto, el aire palpitando los maullidos. El fuego engendrando tu corazón.